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Ácido fólico, omega 3 y vitaminas: esenciales durante el embarazo y la lactancia
Cuidar la alimentación durante todo el embarazo es quizás una de las principales preocupaciones de las futuras mamás. Elegir alimentos de calidad, evitar productos demasiado industrializados y tomar suplementos como el ácido fólico o el omega 3 forma parte de una rutina recomendada por los nutriólogos, sin embargo, tras el parto, este cuidado suele relajarse, cuando en realidad sigue siendo clave, especialmente durante la lactancia materna.
¿Por qué es importante la nutrición en el embarazo y la lactancia?
Durante los 9 meses de gestación, el cuerpo materno trabaja para favorecer el desarrollo del bebé, pero este proceso no termina con el nacimiento. En la lactancia, la madre sigue siendo la principal fuente de nutrientes, sobre todo si opta por la lactancia materna, ya que la calidad de la leche depende directamente de su alimentación. Además, una dieta equilibrada y una correcta suplementación ayudan a la recuperación posparto, a mantener los niveles de energía y a afrontar mejor las exigencias de la crianza.
Ácido fólico en el embarazo: beneficios clave
El ácido fólico (vitamina B9) es uno de los nutrientes más importantes antes y durante el embarazo. Interviene en la síntesis del ADN y en la formación de la hemoglobina, fundamental para el transporte de oxígeno en la sangre.
Las necesidades de ácido fólico aumentan durante la gestación, pasando de 0.2 mg diarios a 0.4 mg, ya que el embrión utiliza las reservas maternas para desarrollarse.
Su papel es especialmente relevante en la prevención de defectos del tubo neural, que se forma en las primeras semanas del embarazo, por ello, los expertos recomiendan comenzar la suplementación antes de la concepción y mantenerla durante toda la gestación e incluso en la lactancia.
Omega 3 en el embarazo: desarrollo del bebé y salud materna
Los ácidos grasos omega 3, especialmente el DHA y el EPA, son esenciales para el desarrollo cerebral y visual del bebé. También aportan beneficios para la madre, como su efecto antiinflamatorio y su posible contribución al bienestar emocional en el posparto. Aunque se encuentran en alimentos como el pescado azul, en algunos casos puede ser recomendable asegurar su ingesta mediante suplementos específicos durante el embarazo y la lactancia.
Vitaminas para embarazadas y en la lactancia
Los suplementos multivitamínicos diseñados para esta etapa suelen incluir nutrientes esenciales como hierro, calcio y vitaminas del grupo B, necesarios para cubrir las mayores demandas del organismo. Estos complementos ayudan a prevenir carencias nutricionales, favorecen la recuperación tras el parto y contribuyen al bienestar general de la madre durante los primeros meses de vida del bebé.
¿Es necesario tomar suplementos en el embarazo y la lactancia?
Aunque una alimentación equilibrada es la base, en muchas ocasiones no es suficiente para cubrir todas las necesidades nutricionales, señalan los ginecólogos. Factores como la calidad de los alimentos, el ritmo de vida o posibles intolerancias pueden influir, aseguran los expertos.
Por ello, cada vez es más habitual recurrir a suplementos completos que integren ácido fólico, omega 3 y vitaminas esenciales en una sola fórmula, como ocurre con opciones como Fidela o Fidevit, pensadas para acompañar a la mujer durante el embarazo y la lactancia.
En cualquier caso, es fundamental que la suplementación esté siempre supervisada por un profesional de la salud, para adaptarla a las necesidades de cada etapa.

















