¿Qué alimentos no se recomiendan durante el embarazo?

26 Jul 2022
Alimentos que no se recomiendan en embarazo

Durante el embarazo, es necesario prestar atención a lo que comemos, con el fin de evitar riesgos innecesarios. Conozcamos los alimentos no seguros en el embarazo y qué podemos hacer para comer de forma adecuada y garantizar el bienestar del bebé.

Comer es un acto que hacemos varias veces al día. Generalmente, la mayor dificultad con la que nos encontramos consiste en organizar y estructurar las comidas a lo largo del día y de la semana, de manera que el menú sea variado y saludable.

Cuando la mujer está embarazada, a lo anterior, se suman las dudas ante cualquier ingrediente empleado en la preparación de un plato, lo que supone una preocupación añadida.

Durante los primeros meses de embarazo, pensar en las comidas se nos puede hacer cuesta arriba, no solo por la desconfianza hacia determinados alimentos, por no saber si son seguros o peligrosos durante el embarazo, sino también por las molestias asociadas, que alteran las rutinas de alimentación y el apetito.

Esto puede hacer que la alimentación se vuelva monótona o limitada, y pueda llegar a comprometer el aporte de nutrientes importantes para el desarrollo del bebé.

Los alimentos que debes evitar en el embarazo

Durante el embarazo, la mujer está expuesta a muchos componentes ambientales y alimentarios que pueden resultar peligrosos y provocar graves consecuencias para el feto.

Hay dos agentes que se transmiten a través de los alimentos: la bacteria Listeria monocytogenes, capaz de reproducirse y sobrevivir en los alimentos, y el parásito Toxoplasma gondii, que se transmite a través de las heces de gato y de las carnes de animales infectados.

Ambos son prácticamente inocuos en personas sanas con un sistema inmunitario fuerte, pero, en el embarazo, el sistema inmune se deprime y aumentan las posibilidades de infección. La listeria o el toxoplasma pueden causar complicaciones serias al feto, incluso comprometer su vida.

Sin embargo, el contagio es evitable poniendo en práctica unas sencillas recomendaciones que te darán mucha seguridad. En general, debes evitar el consumo de alimentos de origen animal crudos o poco cocinados. Es decir, excepto las frutas y las verduras, el resto de los alimentos deben estar bien cocinados en el interior para que sean seguros.

Vamos a verlo con un poco más de detalle:

Lácteos y derivados no pasteurizados

Es importante no consumir lácteos elaborados con leche cruda sin pasteurizar, como los quesos frescos o en crema (tipo Brie, Camembert, Asadero), quesos con moho y quesos curados de oveja o cabra.

Para ello, debes comprobar siempre el etiquetado y asegurarte de que están hechos con leche pasteurizada. Ante la duda, o si se trata de un queso sin etiquetado, mejor no consumirlo.

Carne, pescado, marisco y huevo sin cocinar

Para que sean alimentos de consumo seguro, la carne, el pescado, el marisco y los huevos deben alcanzar la temperatura suficiente de cocción en el interior de la pieza, de manera que no tengan color rosáceo o un aspecto poco hecho.

- El huevo debe estar cuajado en preparaciones como tortilla, revuelto, huevo frito… Se deben evitar preparaciones que contengan el huevo crudo o poco cocinado, como la mayonesa casera, entre otras.

- Las preparaciones crudas o ahumadas, como las ostras, el sushi, el carpaccio, el salmón ahumado, el tartar o el ceviche de pescado, así como los patés de línea fría, pueden contener parásitos o bacterias como la listeria o el anisakis. Por lo tanto, se consideran alimentos no seguros y se recomienda evitarlos durante la gestación.

- De la misma manera, los alimentos curados, como el jamón o los embutidos, no han pasado por tratamiento térmico, por lo que no hay garantía de que estén libres de toxoplasma.

Los estudios muestran que el proceso de curación puede inactivar los quistes del toxoplasma, dependiendo del tiempo de maduración, la temperatura de almacenamiento y la concentración de sal en el proceso. Asimismo, la congelación de los embutidos a -20 grados durante tres días también parece inactivar los quistes de toxoplasma.

No obstante, debido a los múltiples factores que influyen, es recomendable evitar el consumo de embutidos curados en el embarazo.

La forma de consumo seguro es cocinarlos hasta que humeen o incorporarlos en preparaciones que se vayan a cocinar, como pizzas, empanadas o rellenos de croquetas.

Otros procesados, como el jamón cocido o la pechuga de pavo, no presentan problemas.

- El pescado es un alimento muy saludable, sobre todo el pescado más graso, por su alto contenido en grasas omega 3. Aunque debes saber que las especies de gran tamaño con alto contenido graso acumulan más cantidad de mercurio.

Dada la toxicidad de esta sustancia, la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) recomienda que las mujeres embarazadas eviten el consumo de pez espada/emperador, atún rojo, lucio y derivados del tiburón.

Frutas, verduras y hortalizas crudas

Las verduras, las hortalizas y las frutas son alimentos muy saludables, pero pueden contaminarse por contacto con la tierra y los excrementos de animales. Veamos cómo manipular los alimentos crudos de forma adecuada para que los vegetales sean alimentos seguros en tus comidas diarias:

  • Lávate las manos antes de empezar a cocinar, y después de manipular cualquier alimento crudo.
  • Lava minuciosamente las frutas y verduras bajo el chorro de agua, independientemente de cómo las vayas a consumir.
  • Puedes usar unas gotas de un producto desinfectante apto para consumo para sumergir los vegetales que vayas a comer crudos y, después, aclarar con agua abundante.
  • Desinfecta con agua y jabón todos los utensilios y superficies de trabajo (cuchillos, tablas de cortar, encimeras…), así como tus manos y uñas después de estar en contacto con alimentos crudos (carnes, pescados, mariscos, frutas y verduras).
  • Si tienes gato en casa, procura que sea otra persona la encargada de cambiar la tierra y estar en contacto con las heces.

¿Cuánto café se puede tomar al día en el embarazo?

Si estás acostumbrada a tomar café, durante el embarazo, no tienes por qué renunciar a él. Estudios recientes demuestran que un consumo de dos tazas de café al día (hasta 200 mg de cafeína) no representa un riesgo para el bebé, mientras que cantidades superiores se relacionan con un menor peso al nacer.

Parece razonable moderar el consumo de bebidas con cafeína durante el embarazo y buscar alternativas descafeinadas u otras bebidas.

¿Qué infusiones no se pueden tomar en el embarazo?

Las infusiones, al ser “naturales”, parecen constituir una buena alternativa al café, por ejemplo, pero hay que tener en cuenta que natural no es sinónimo de inocuo.

Una infusión es una extracción de una planta, un brote, una flor o un tallo concentrado en agua. En este proceso, se obtienen las sustancias (principios activos), que tienen un efecto determinado en el cuerpo (relajante, estimulante…) y, algunas de ellas, en concentraciones determinadas, pueden ser peligrosas para el feto.

Además, las infusiones y las hierbas medicinales no pasan controles de seguridad, por lo que se desconocen los efectos secundarios que pueden causar o la presencia de metales pesados.

Algunas de ellas, como el aloe vera, el poleo menta, el diente de león, la salvia o el ginseng, están desaconsejadas por su potencial tóxico y abortivo.

Además, en caso de seguir algún tratamiento crónico, algunas infusiones de plantas pueden interferir con la eficacia y la seguridad del medicamento.

¿Qué pasa si tomo alcohol y fumo durante el embarazo?

Evitar el consumo de alcohol y tabaco durante el embarazo es la intervención más eficaz para mejorar la salud de las madres y de sus bebés.

- No se conoce un consumo mínimo de alcohol que sea seguro durante el embarazo. Cualquier cantidad, por pequeña que sea, puede ser peligrosa para el feto, especialmente durante el primer trimestre de gestación, momento en el que se desarrollan los órganos del bebé.

- Los efectos del consumo de tabaco son dosis-dependientes, es decir, a mayor consumo, mayor efecto en el bebé. Por este motivo, siempre se recomienda pedir ayuda para abandonar este hábito en el embarazo.

En definitiva, el embarazo es un período en el que aparecen muchas dudas y miedos acerca de lo que la mujer puede comer y de lo que puede dañar a su bebé en desarrollo. Conocer cómo cocinar y manipular los alimentos de forma segura y centrarse en las alternativas saludables que existen son las claves para disfrutar de esta etapa también en lo referente a la alimentación.

Maria Marqués-Feliu

Dietista-Nutricionista materno infantil (col NA105)

Asesora de lactancia

www.mamanutricionylactancia.com

@mariamarques.nutricion