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Oír para crecer: la base auditiva del desarrollo infantil
La audición infantil es la base del lenguaje, el aprendizaje y la socialización. Durante los primeros años de vida, estimular el oído es clave para que niñas y niños desarrollen plenamente sus habilidades cognitivas y emocionales.
- El estímulo sonoro y el desarrollo del cerebro infantil
- Donde nacen el lenguaje y la comunicación
- La audición y la integración de los sentidos
- Habilidades cognitivas que se fortalecen al escuchar
- La música como aliada de la educación auditiva
- Audición, escuela e integración social
- Actividades sencillas para estimular la audición
- La importancia de detectar problemas auditivos a tiempo
- Autor
El estímulo sonoro y el desarrollo del cerebro infantil
El estímulo sonoro es fundamental para el desarrollo del cerebro en la primera infancia. Entre el nacimiento y los 6 años, la audición evoluciona rápidamente y acompaña procesos clave como la adquisición del lenguaje, la comprensión del entorno y la interacción social.
Durante este periodo, el cerebro infantil crea conexiones neuronales que dependerán, en gran medida, de los sonidos que el niño perciba a diario. Por ello, escuchar de forma adecuada es esencial para su crecimiento integral.
Donde nacen el lenguaje y la comunicación
Desde el nacimiento, los bebés tienen la capacidad de reconocer voces y patrones del habla, especialmente la de sus padres o cuidadores. Escuchar conversaciones, palabras y sonidos cotidianos fortalece las conexiones neuronales que más adelante permitirán comprender el lenguaje y comunicarse con mayor claridad.
Hablarles, cantarles y narrar lo que ocurre a su alrededor favorece el desarrollo del habla y la comprensión verbal.

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La audición y la integración de los sentidos
La audición no funciona de manera aislada. Se integra con la vista, el tacto, el olfato e incluso el gusto para que el niño comprenda su entorno de forma global. Un desarrollo auditivo adecuado favorece la integración sensorial, ayudando al niño a responder mejor a estímulos y a interactuar con el mundo que lo rodea.
Además, escuchar bien potencia otros sentidos y mejora la adaptación a nuevas experiencias.
Habilidades cognitivas que se fortalecen al escuchar
Los estímulos sonoros influyen directamente en el desarrollo cognitivo. Una audición adecuada favorece el procesamiento de la información, la atención, la memoria y la capacidad de resolver problemas. Cuando un niño escucha bien, su cerebro puede organizar e interpretar mejor lo que ocurre a su alrededor.
La música como aliada de la educación auditiva
La música es una herramienta poderosa para la educación auditiva. A través de canciones y ritmos:
- Se fortalece la memoria, al aprender letras y melodías.
- Se desarrolla la discriminación auditiva, al diferenciar sonidos agudos y graves, fuertes y suaves, habilidad clave para comprender el lenguaje.
- Se estimula la coordinación, al seguir el ritmo con el cuerpo o las manos, conectando la escucha con el movimiento.

Audición, escuela e integración social
Un desarrollo auditivo deficiente puede afectar el rendimiento escolar y la socialización. Las dificultades para escuchar suelen traducirse en problemas de comprensión en el aula y en obstáculos para relacionarse con otros niños.
La audición es también el primer lazo emocional del bebé. Reconocer la voz de sus padres le brinda seguridad y bienestar. Escuchar adecuadamente permite captar matices emocionales en el tono de voz, favoreciendo la empatía y la integración familiar y social.
En el kínder, los docentes juegan un papel clave al detectar señales como distracción frecuente, dificultad para seguir instrucciones o aislamiento social, que pueden estar relacionadas con una escucha deficiente.
Actividades sencillas para estimular la audición
Algunas dinámicas prácticas para estimular el oído son:
- “¿Qué suena?”: con los ojos cerrados, adivinar sonidos de objetos cotidianos.
- Cuentos con efectos: leer historias e imitar sonidos como viento, pasos o animales.
- Sigue el ritmo: reproducir ritmos sencillos con utensilios de cocina.
Estas actividades fortalecen la atención, la memoria auditiva y el lenguaje de forma natural.
La importancia de detectar problemas auditivos a tiempo
Cuando la audición no se desarrolla correctamente, pueden aparecer dificultades en el aprendizaje y la conducta. Por ello, es fundamental realizar el tamiz auditivo neonatal y mantener vigilancia durante el crecimiento.
Los niños pequeños no siempre pueden expresar que escuchan menos. Señales como retraso en el habla, dificultad para prestar atención o comprensión parcial de instrucciones son alertas para realizar una evaluación auditiva. La detección temprana permite intervenir a tiempo y mejorar significativamente el desarrollo futuro.
Escuchar bien es fundamental para crecer. La audición infantil influye en el lenguaje, el aprendizaje y la integración social. Estimular el oído desde los primeros años y detectar cualquier alteración a tiempo abre más oportunidades de desarrollo y bienestar para niñas y niños.
Autor
DR. GONZALO CORVERA
Director del Instituto Mexicano de Otología y Neurotología S.C. (IMON) www.imon.com.mx
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