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¿Por qué parece que los niños se enferman más tras la pandemia?
Tras la pandemia, muchos niños se enferman con mayor frecuencia durante el invierno. Este fenómeno, conocido como deuda inmunológica infantil , explica por qué virus respiratorios como influenza, VSR y COVID-19 están circulando con más fuerza y cómo podemos cuidar mejor a nuestros hijos. Aquí te lo explicamos.
Tras un período prolongado de cubrebocas, distancia social y un entorno casi estéril, el escenario epidemiológico infantil ha cambiado. Hoy, en la era post-pandemia, los pediatras observamos lo que llamamos "deuda inmunológica": un fenómeno donde el sistema de defensa de los más pequeños, al no haber estado en contacto con los virus habituales durante el confinamiento, reacciona con mayor frecuencia e intensidad ante las amenazas del invierno.

El "triángulo" de riesgo: Influenza, Virus VSR y el COVID-19
Actualmente, no nos enfrentamos a un solo enemigo. El invierno nos presenta al mismo tiempo tres virus principales de alta transmisión y que encuentran el ambiente adecuado para multiplicarse:
- Virus Sincicial Respiratorio (VSR): El gran protagonista en lactantes, causante de bronquiolitis que requiere vigilancia estrecha y estar más alertas.
- Influenza: Con cepas que mutan cada año, recordándonos que la vacunación estacional es nuestra mejor herramienta, principalmente en grupos de riesgo como son los más pequeños.
- COVID-19: Que, aunque ya no es una emergencia sanitaria, sigue circulando con variantes que pueden confundirse con un resfriado común.
Es por esto que siempre es importante la consulta pediátrica, ya que estos virus tienen síntomas compartidos.
¿Cómo reconocer la emergencia?
Como padres, la ansiedad suele subir junto con la fiebre. Sin embargo, más que el termómetro, lo que debe guiarnos es el estado general del niño. Debemos acudir a urgencias si observamos los siguientes síntomas:
- Dificultad para respirar: Respira más rápido, muestra hundimiento de costillas o aleteo nasal.
- Rechazo al alimento: Especialmente en bebés pequeños.
- Letargia: Si el niño está demasiado decaído o somnoliento incluso cuando la fiebre baja.
Cuidados en el hogar: Menos es más
La post-pandemia nos enseñó que la higiene es clave . Los cuidados fundamentales desde casa son:
- Ventilación: Aunque haga frío, abrir las ventanas 10 minutos al día renueva el aire cargado de virus. Preferentemente al mediodía, donde la temperatura suele ser un poco más elevada.
- Alimentación real: Priorizar vitaminas naturales (frutas de temporada como los cítricos, que contienen vitamina C para fortalecer el sistema inmune) sobre los suplementos artificiales.
- El eje intestino-cerebro es vital: Un sistema digestivo sano es un sistema inmune fuerte.
- Higiene de manos: Sigue siendo la medida más barata y efectiva para cortar la cadena de contagio.
Una nota sobre la salud emocional
No olvidemos que el estrés de los padres se contagia. Un niño que vive en un ambiente tenso produce cortisol, lo cual deprime sus defensas. El mejor jarabe para este invierno es el tiempo de calidad, el juego y la paciencia. El invierno pasará, pero la seguridad que les brindamos hoy construirá su salud del mañana.
Autor
DR. GISELLE TORNATORE
Médica pediatra especialista en salud social y comunitaria.
Salud.infantilhoy
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