Escoliosis en el niño: causas y tratamientos adecuados

13 Dec 2023
Escoliosis en el niño: causas y tratamientos adecuados

La escoliosis es la curvatura hacia un lado de la columna vertebral del niño, que puede ser estructural o postural. Te explicamos sus causas y los tratamientos y ejercicios más adecuados.

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La escoliosis en el niño es la curvatura hacia un lado de la columna vertebral del niño. Hay que distinguir entre la escoliosis postural y la estructural. La primera está causada por la adopción de una postura incorrecta, mientras que la segunda se debe a un defecto ya presente en el nacimiento.

En otros casos, la escoliosis en el niño puede deberse a una diferencia entre la longitud de las piernas. Esto hace que la pelvis esté asimétrica y, como consecuencia, se produzca una desviación en la espina dorsal.

En la escoliosis postural, que es la más difundida, en general, la desviación se produce en el tórax o en la parte inferior de la espalda. Aparece durante la infancia y se acentúa cada vez más hasta la edad en la que se detiene el crecimiento.

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Causas y origen de la escoliosis

En el 90% de los casos, las escoliosis se definen como idiopáticas. Esto quiere decir que se ignora su causa. La teoría más defendida considera que la escoliosis es una consecuencia de una debilidad de los músculos y de los ligamentos que sostienen la espalda.

Sin embargo, también puede entrar en juego algún factor genético que aún no ha sido identificado. Y es que, muy probablemente, al igual que el resto de enfermedades, la presencia de escoliosis en algún miembro de la familia aumenta el riesgo de que algún hijo herede esta patología.

Sin embargo, esto no es totalmente seguro. Una cosa son los antecedentes familares (aumento del riesgo de que una patología se manifeste en distintos miembros de una familia) y otra es la herencia (certeza de transmisión de una patología de los padres a sus descendientes).

Por tanto, en la actualidad, la única estrategia real es el diagnóstico precoz.

Ejercicios para prevenir y corregir la escoliosis

Para los niños que aún no han entrado en la pubertad, ir a un gimnasio es prematuro. En general, para resolver los pequeños desequilibrios musculares que influyen en la postura, es suficiente con practicar deporte de forma regular. Eso sí, siempre bajo las instrucciones de entrenadores preparados.

En el caso de una escoliosis postural, es importante que el niño practique deportes simétricos. Éstos le ayudan a desarrollar tanto la parte derecha como la izquierda del cuerpo. Se debe prestar una especial atención al equilibrio entre la actividad de contracción/estiramiento de los músculos extensores.

Si pasados 6-8 meses de práctica deportiva no se aprecian progresos, será necesario que el niño realice un curso de gimnasia postural reequilibradora en un centro especializado.

No confundirla con la postura escoliótica

No se debe confundir la escoliosis con lo que los médicos llaman postura escoliótica. En este caso, el defecto no está en la columna vertebral, sino en la postura incorrecta del niño.

Para saber si se trata de escoliosis, se debe poner al niño de pie con el torso desnudo.

- Después se debe comprobar si tiene un hombro más alto que el otro o si un omoplato es más prominente.

- Ahora, se le debe invitar a que flexione el tronco hacia delante con los brazos extendidos y las manos entre las rodillas.

- Con una regla y, en paralelo con el suelo, apoyarla en lo algo de los hombros. La regla debe tocar ambos hombros. Si no es así, el niño tiene escoliosis. Cuanto mayor es el espacio entre la regla y el hombro más bajo, más pronunciada en la escoliosis.

 

Edurne RomoEdurne Romo
Directora Editorial. Periodista especializada en maternidad, infancia y crianza