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Poco a poco va llegando el frío y cuando lo hace se nos hace más difícil practicar deporte en la calle. Sin embargo, es importante recordar que hacer deporte al aire libre es una de las mejores maneras de ponernos en forma. Eso sí, debe hacerse correctamente y siguiendo algunas pautas, pues las temperaturas bajas pueden, no solo afectar el rendimiento, si no que además pueden pasar factura a los músculos y a las articulaciones.
El problema del frío es que hace que nuestra temperatura corporal baje y que los músculos se tensen más, lo que puede provocar un aumento del riesgo de lesiones. Sin embargo, realizando un correcto calentamiento y siguiendo unos consejos, es seguro entrenar con frío. De hecho, incluso tiene beneficios para la salud.
Realizar deporte al aire libre en invierno refuereza el sistema inmunológico y mejora la respiración, dado que los pulmones están expuestos a un aire más fino, empleando menos presión para respirar.
¿Sabías que, además, el ejercicio físico al exterior permite obtener vitamina D? En invierno es más difícil exponernos al sol, por lo que hacerlo practicando deporte resulta ideal para obtener la vitamina D que necesitamos para nuestra salud: salud ósea, salud dental, modulación de las defensas, bienestar muscular, etc.
Eso sí, es importante no excederse y recordar que, si bien es bueno practicar deportes de invierno al aire libre, exponserse al sol debe hacerse moderación y protección. Es indispensable utilizar protector solar aunque sea invierno, para proteger la piel de los rayos ultravioletas, así como aplicar bálsamo de labios, para evitar la sequedad producida por el frío y el sol.
Dejando de lado los deportes típicos de invierno, la mayoría de los cuales requieren la presencia de nieve (esquí, paseos en raquetas, snowboard, patinaje, etc), de los deportes que se pueden practicar en cualquier lugar y época del año, destacamos dos: el 'running' y el ciclismo de montaña.
Es importante cubrirse debidamente cuando se circula de un espacio a otro. Por ejemplo, si estás en el gimnasio haciendo pesas y después sales a correr al exterior, deberás cubrirte bien antes de salir porque seguramente afuera del gimnasio la temperatura es otra. También es importante que, si estás al exterior y sudas, no te pares en seco, pues sudar y estar parado es sinónimo de resfriado. Debes mantener el calor corporal hasta llegar al interior y poder darte una buena ducha.
Es aconsejable, antes de salir a practicar deporte, saber cuál es la previsión meteorológica, elegir bien en qué momento salir y escoger debidamente la ropa. Mantener la temperatura corporal en todo momento es básico para evitar resfriados y dolencias varias, por lo que la premisa básica es ni coger demasiado calor ni pasar frío. Si te es imposible mantener a raya la temperatura de tu cuerpo, lo mejor será volver para casa y dejar el deporte para otro momento.
No importa si sudaste mucho o poco, seguro que hay algo de humedad en tu ropa y cuerpo, por lo que es necesario cambiarte rápidamente una vez regreses a casa o al gimnasio. Siempre debes quitarte la ropa sudada cuánto antes después de hacer deporte y pasar directamente a darte una ducha bien caliente. De esta forma, tu cuerpo recupera correctamente su temperatura.
Después de entrenar las bebidas calientes como el té, el café o el chocolate, entre otros, ayudan a recuperar el calor del cuerpo, así como a mantener una buena hidratación, ya que el frío, aunque no lo parezca, también deshidrata. Así que, después de entrenar, ¡hidrátate bien!
(Te interesa: Tabla de ejercicios para ganar músculo en casa)
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¿Qué tipo de deportes practicas en invierno? ¿Pasas a entrenar en interiores o sigues haciendo deporte al aire libre? ¡Déjanos tu comentario!
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