Te puede interesar…






































¿Tu peque es de los que comen mandarinas sin parar durante el otoño y el invierno? ¡Enhorabuena, su salud se verá beneficiada!
El origen de la mandarina está en Asia y se cultiva, sobre todo, en la zona del Levante de España, donde el clima favorece las producciones abundantes y de calidad.
Existen muchas variedades de mandarinas en el mercado. En algunas de estas, la piel está adherida a los gajos y, en otras, está ligeramente suelta. Las diferencias en el aspecto nutritivo no son relevantes. ¿Qué tener en cuenta a la hora de elegirlas?
Por su sabor dulce y su acidez menos destacada que la de la naranja, la mandarina es uno de los primeros cítricos que se le pueden ofrecer al niño. En cualquier caso, algunos papás prefieren no introducirlas antes del año, puesto que su sabor sigue siendo algo agresivo para las delicadas mucosas de la boca de los más pequeños.
En el refigerador, se conserva hasta 10 días, sin perder su sabor ni su consistencia. Es una fruta poco adecuada para preparar jugos, pero es perfecta para enriquecer las macedonias de fruta y para preparar sorbetes.
La piel, fina y perfumada, se puede consumir solo si se compran frutas ecológicas. La piel tiene un sabor amargo, pero un aroma agradable (se usa en repostería y para elaborar licores). Tiene numerosas propiedades digestivas.
.............
¿En casa son de mandarinas? ¿Es una de las frutas preferidas de tu peque? ¡Déjanos tu comentario!
Te puede interesar…