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La cultura de la dieta es ese sistema de creencias que valora más la delgadez que la salud, que etiqueta los alimentos como “buenos” o “malos” y que asocia la autoestima con el tamaño corporal. Aunque parece una preocupación de adultos, los niños están cada vez más expuestos a este lenguaje y a sus consecuencias.
Desde programas de televisión hasta conversaciones familiares, muchos mensajes promueven la idea de que el cuerpo debe cambiarse, y que lo “correcto” es comer menos. Esto puede interferir en el desarrollo emocional y físico de los más pequeños, especialmente cuando su autoestima y percepción del cuerpo se están formando.
Los niños aprenden por imitación. Si oyen frases como “estoy a dieta”, “comí mucho y ahora tengo que hacer ejercicio” o “no puedo comer eso porque engorda”, es muy probable que las repitan e interioricen. Estas son algunas señales de alerta:
Una alimentación equilibrada promueve el bienestar físico y emocional, sin eliminar grupos alimenticios ni etiquetar la comida como “prohibida”. En cambio, las dietas restrictivas:
En la infancia, restringir alimentos puede afectar el crecimiento, causar ansiedad en torno a la comida y aumentar el riesgo de trastornos alimentarios en la adolescencia.
En lugar de hablar de “engordar” o “estar a dieta”, enfócate en el bienestar, la energía y el autocuidado. Aquí algunas frases para reformular:
Frase común |
Alternativa saludable |
“Eso te va a engordar” |
“Ese alimento es para ocasiones especiales” |
“Estoy a dieta” |
“Estoy aprendiendo a cuidar mi cuerpo” |
“Tienes que comer esto porque es sano” |
“Este alimento te ayuda a crecer fuerte y sano” |
Usar un lenguaje positivo ayuda a construir una relación saludable con la comida.
(Te puede interesar: La pirámide alimenticia: qué es y cómo entenderla)
La cultura de dietas puede instalarse desde muy temprano en la infancia y dejar secuelas emocionales y físicas. Como madres, padres o cuidadores, tenemos la oportunidad de transformar ese discurso en uno de amor, salud y respeto por el cuerpo. Enseñemos a nuestros hijos a comer de forma balanceada, alegre y sin culpa. Una buena relación con la comida es uno de los regalos más importantes que les podemos dar.
¿Es malo decirle a mi hijo que ciertos alimentos “engordan”?
Sí. Lo ideal es enseñarles a conocer los alimentos por sus beneficios y ayudarles a desarrollar una relación neutra con la comida.
¿A qué edad pueden entender los niños sobre nutrición?
Desde los 3 años se pueden usar juegos, cuentos o colores para enseñarles sobre alimentación sin hablar de calorías ni peso.
¿Qué hago si mi hijo ya repite frases de cultura de dieta?
Escucha con calma, corrige con empatía y aprovecha para introducir conceptos de bienestar y autocuidado sin enfocarte en el físico.
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