Gases del bebé o “aire en la pancita”: causas, síntomas y remedios que alivian

4 Sep 2026
Remedios caseros para los gases

Cuando el niño tiene gases, la pancita se le hincha y el dolor, en muchos casos, puede ser muy intenso. ¿Cuáles son las causas y cómo aliviar este trastorno? ¿Existen remedios caseros para los gases?

La mayoría de los padres lo describen de la misma manera: “mi bebé tiene aire en la pancita”. Detrás de esta expresión tan común se esconden distintos fenómenos digestivos que pueden causar molestias, barriga hinchada o llanto en los más pequeños.

Aunque solemos hablar simplemente de gases del bebé, los médicos utilizan varios términos para describir exactamente qué está ocurriendo en el intestino del niño. Conocerlos ayuda a entender mejor qué le pasa y cuándo conviene consultar con el pediatra.

“Aire en la pancita”: los términos médicos que se utilizan

Cuando un niño tiene gases, el origen puede ser diferente. Por eso los especialistas utilizan varios conceptos para describirlo con más precisión.

Aerofagia

Se produce cuando el niño traga aire al comer o beber demasiado rápido. También puede suceder cuando está muy nervioso o angustiado y respira de forma acelerada.

Este aire se acumula en el estómago y puede provocar molestias, distensión abdominal e incluso hipo en el bebé.

Meteorismo

El meteorismo se refiere a la presencia excesiva de gas en el intestino, lo que provoca hinchazón abdominal y dolor.

Puede deberse tanto al aire tragado (aerofagia) como a los gases que se generan durante la digestión de algunos alimentos.

Flatulencia

Es la forma en la que el organismo expulsa el gas acumulado. Esto puede ocurrir de dos maneras:

  • A través de la boca, mediante el eructo.
  • Através del ano, con la expulsión de gases.

En realidad, la flatulencia es un proceso normal del sistema digestivo, aunque a veces pueda resultar incómodo o provocar molestias.

(Te interesa: El eructo del bebé: cómo ayudarle a expulsar el aire)

Gases del bebé: síntomas y causas más frecuentes

El síntoma más habitual de los gases es la pancita hinchada, acompañada en ocasiones de dolor o irritabilidad.

Sin embargo, los especialistas explican que el malestar no depende tanto de la cantidad de gas como de la sensibilidad del intestino. Algunos niños toleran mejor estas pequeñas acumulaciones, mientras que otros pueden sentirse más incómodos.

En la mayoría de los casos, el gas se forma en el intestino grueso, como resultado de la actividad de las bacterias intestinales durante la digestión.

Cuando los alimentos se descomponen, algunos componentes como proteínas y aminoácidos liberan gases como:

  • hidrógeno
  • dióxido de carbono
  • metano

En algunos casos, además, la flatulencia puede estar relacionada con intolerancias alimentarias, como la intolerancia a la leche. Cuando esto ocurre, el pediatra puede recomendar reducir o modificar temporalmente la dieta del niño.

Remedios para los gases del bebé

Aunque la presencia de gases puede resultar incómoda, desde el punto de vista médico no suele ser un problema grave. Una vez identificada la causa, se pueden aplicar algunas medidas sencillas:

  • Enseñar al niño a comer más despacio para evitar que trague aire.
  • Evitar alimentos que favorezcan la formación de gas si se detecta que son la causa.
  • Ofrecer líquidos después de las comidas.
  • Utilizar el chupón únicamente durante el sueño.

En el caso de los bebés más pequeños, también puede ayudar hacerles eructar después de las tomas o realizar suaves masajes abdominales.

Cuándo consultar con el pediatra

Aunque los gases suelen ser una molestia pasajera, es recomendable consultar con el pediatra en algunas situaciones:

  • cuando el niño tiene gases con mucha frecuencia y no se identifica la causa
  • cuando el malestar es muy intenso
  • o si el niño pierde peso o tiene dificultades para alimentarse

El especialista podrá valorar si se trata simplemente de gases o si existe algún otro problema digestivo.

(Te interesa: Dolor de pancita en los niños: síntomas, causas y tratamientos)

Preguntas frecuentes sobre los gases del bebé

¿Es normal que los bebés tengan muchos gases?

Sí. Los gases del bebé son muy frecuentes, especialmente durante los primeros meses de vida. El sistema digestivo aún está madurando y es habitual que los pequeños traguen aire al comer o llorar, lo que puede provocar pancita hinchada o molestias.

En la mayoría de los casos se trata de una situación pasajera que mejora a medida que el bebé crece.

¿Cómo saber si un bebé tiene gases?

Algunas señales habituales pueden indicar que el bebé tiene gases:

  • pancita hinchada o dura
  • llanto o irritabilidad después de comer
  • encoger las piernas hacia el abdomen
  • dificultad para expulsar el aire
  • mejora después de eructar o expulsar gases

Aunque estos síntomas son comunes, si el malestar es muy intenso conviene consultar con el pediatra.

¿Por qué se producen los gases en los bebés?

Los gases pueden aparecer por varias razones. Las más frecuentes son:

  • tragar aire al comer (aerofagia)
  • la fermentación de algunos alimentos durante la digestión
  • un sistema digestivo todavía inmaduro
  • intolerancias alimentarias en algunos casos

También pueden aparecer cuando el bebé come demasiado rápido o cuando llora durante mucho tiempo.

¿Cómo aliviar los gases del bebé?

Existen algunas medidas sencillas que pueden ayudar a reducir las molestias:

  • hacer que el bebé eructe después de cada toma
  • mantenerlo en posición vertical unos minutos tras comer
  • realizar suaves masajes en la pancita
  • mover sus piernas suavemente como si pedaleara

Estas técnicas suelen facilitar la expulsión del aire acumulado.

¿Cuándo hay que consultar al pediatra por los gases?

Aunque los gases suelen ser benignos, conviene acudir al pediatra si:

  • el bebé tiene dolor intenso o llanto inconsolable
  • los gases aparecen muy a menudo
  • el bebé no gana peso o come peor
  • aparecen otros síntomas digestivos

El especialista podrá descartar otros problemas y recomendar el tratamiento más adecuado.

Conclusión

Los gases del bebé o “aire en la pancita” son una molestia muy común durante la infancia. En la mayoría de los casos se deben a la aerofagia, al proceso normal de digestión o a la inmadurez del sistema digestivo.

Aunque pueden causar incomodidad o llanto, generalmente no se trata de un problema grave y suelen mejorar con el tiempo y con pequeñas medidas que faciliten la expulsión del aire.

Si las molestias son frecuentes o muy intensas, lo más recomendable es consultar con el pediatra para valorar la causa y encontrar la mejor forma de aliviar al pequeño.

Autor


Edurne RomoEdurne Romo
Directora Editorial. Periodista especializada en maternidad, infancia y crianza

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Comentarios (12)
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Osiris
Gracias es muy importante para saber cómo reaccionar en esas situaciones
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LawBlue
Gracias a Dios mi bebé erupta al momento y no he tenido complicaciones o que llore o algo asi
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Araceli
Gracias muy importante saber lo que le pasa al bebé y buscar solución
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Via_lactea23
Buena información para el cuidado de los niños
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Edithsiya
Muchas gracias cada día aprendo más y me q7e da más claro el por que la bb está inquieta
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