Sonambulismo en niños: qué hacer... ¡y qué no!

8 Jun 2023
sonambulismo ninos

Los padres de un niño sonámbulo no suelen saber cómo actuar. Conoce, en este artículo, a qué edad un niño puede ser sonámbulo, por qué aparece el sonambulismo, si es peligroso despertarlo y cómo saber si el niño es sonámbulo. ¡Toma nota!

El sonambulismo en niños es un trastorno del sueño que suele tener lugar a una determinada edad. Es importante saber en qué consiste y cómo se manifiesta el sonambulismo, para actuar de la forma correcta. ¡Te lo explicamos!

¿A qué edad es más común el sonambulismo en niños?

El sonambulismo en niños aparece, en general, entre los 4 y los 8 años. Es muy raro que aparezca antes. Y tiende a alcanzar su pico máximo en torno a los 12 años, para después desaparecer espontáneamente durante la adolescencia.

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¿Por qué se produce el sonambulismo en niños?

Las causas que favorecen el sonambulismo en niños son:

  • La familiaridad, que es uno de los factores que más favorecen su aparición.
  • A excepción de esta, no se conocen otras causas.
  • Sin embargo, se ha observado que los episodios de sonambulismo a menudo llegan a su fin, cuando el niño aprende a controlar la pipí durante la noche yendo al baño. Por ello, han surgido hipótesis sobre si este trastorno puede estar relacionado con el hecho de que el niño tenga la vejiga llena.


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  • De todos modos, hay que subrayar que, desde el punto de vista médico, el sonambulismo no tiene consecuencias particulares.

¿Cómo saber si un niño es sonámbulo?

He aquí cómo reconocer si un niño es sonámbulo y cómo se manifiesta este trastorno del sueño:

  • Los episodios de sonambulismo duran, en promedio, unos 10 minutos.
  • Durante los mismos, el pequeño puede hacer acciones sin ser consciente y que, al despertar, no recordará: como bajar de la cama, caminar y hacer determinadas cosas.
  • Se ha observado que, en los niños predispuestos al sonambulismo, los episodios son más frecuentes si el niño se acuesta cuando está muy cansado o excitado.
  • Más que en otros casos, es muy importante seguir todas los rituales de las buenas noches, procurando que el niño no se vaya a dormir más tarde de las 21:30 horas, sobre todo, si el niño tiene fiebre.
  • Y es que el aumento de la temperatura corporal puede ser otro factor que favorezca el sonambulismo.

¿Qué se puede hacer si el niño es sonámbulo?

El único peligro relacionado con el sonambulismo es que el pequeño se pueda hacer daño, por ejemplo, al tropezar o trepar por los barrotes de la cama, o si agarra objetos cortantes. Por tanto, se debe actuar de la siguiente manera:

  1. La casa debe ser lo más segura posible. Hay que cerrar la puerta de casa con llave y bloquear las ventanas.
  2. No hay que dejar al alcance del niño objetos puntiagudos ni cortantes, o tan pequeños que pueda metérselos en la boca y atragantarse con ellos.
  3. Es aconsejable poner una barrera, si hay escaleras o algún escalón.
  4. Puesto que el sonambulismo puede alargarse hasta la adolescencia (incluso hasta los 15 años), el niño sonámbulo nunca debería dormir en la cama de arriba de una litera.

¿Es peligroso despertar al niño sonámbulo?

Los episodios de sonambulismo deben afrontarse con delicadeza y cautela. Aunque no es cierto, como se dice, que despertar a un niño sonámbulo es peligroso en el sentido estricto, sí es cierto que un despertar brusco puede resultar muy traumático para el pequeño, que está actuando de una forma inconsciente.

Por tanto, se aconseja cargar en brazos al niño y hablarle en voz baja, con tono sereno y afectuoso, permitiéndole, así, que se despierte sin sobresaltos.

¿Cómo evitar el sonambulismo?

Existe un sencillo método que puede aplicarse, después de haberlo consensuado con el pediatra, para intentar prevenir los episodios de sonambulismo. Se aconseja en el caso de que los “paseos” nocturnos se produzcan con frecuencia, noche tras noche. Estos son los seis pasos que deben seguir:

  1. Anota, durante algunos días, el tiempo que transcurre desde que el niño se duerme hasta que comienza el episodio de sonambulismo.
  2. Si la crisis tiende a presentarse siempre a la misma hora, pasadas algunas noches, se puede despertar al niño unos 15 minutos antes de la hora X. Es decir, del momento en que se prevé que el episodio se repita.
  3. Hay que actuar con mucha delicadeza y mantener al niño despierto unos cinco minutos.
  4. Después, hay que dejar que se vuelva a dormir.
  5. Esta forma de proceder debe realizarse durante siete noches seguidas y, a veces, resulta muy eficaz para interrumpir la cadena de los episodios de sonambulismo.
  6. Este método no está indicado si el niño reacciona mal al despertar o le cuesta volver a agarrar el sueño.

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Edurne RomoEdurne Romo
Directora Editorial. Periodista especializada en maternidad, infancia y crianza