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Pantallas y bebés: expertos alertan sobre su impacto en el cerebro durante los primeros años
El uso de pantallas en la infancia está generando cada vez más conversación entre especialistas, mamás y papás. Y no es casualidad.
En un reciente conversatorio organizado por la UNAM, expertos en desarrollo infantil y tecnología advirtieron sobre algo importante: la exposición temprana a celulares, tablets y pantallas puede influir directamente en el desarrollo del cerebro de los bebés.Una realidad que cada vez es más común en casa… pero que también merece atención.
¿Qué pasa en el cerebro de un bebé cuando usa pantallas?
Durante los primeros años de vida, el cerebro de un bebé está en una etapa clave conocida como plasticidad cerebral, es decir, su capacidad para aprender, adaptarse y desarrollarse a partir de lo que vive.
El problema, según especialistas, es que las pantallas ofrecen estímulos rápidos, repetitivos y poco interactivos. Esto puede provocar que el bebé:
- Explore menos su entorno.
- Interactúe menos con personas.
- Tenga menos experiencias físicas (tocar, moverse, descubrir).
En pocas palabras: el desarrollo se vuelve más limitado.
Menos movimiento, más sedentarismo
Otro punto que preocupa a expertos es el impacto en el desarrollo motriz. Cada vez más niños llegan a edad preescolar con dificultades en habilidades básicas como:
- Agarrar objetos pequeños.
- Dibujar o manipular juguetes.
- Correr, saltar o mantener el equilibrio.
¿La razón? Pasan más tiempo frente a una pantalla que jugando activamente.Y en esta etapa, el movimiento no es opcional: es parte fundamental del desarrollo.
Sueño, vista y emociones: los otros efectos
El uso frecuente de pantallas también se ha relacionado con:
- Problemas de sueño (dificultad para dormir o descansar bien).
- Fatiga visual o alteraciones en la vista.
- Mayor irritabilidad.
- Baja tolerancia a la frustración.
Además, al acostumbrarse a estímulos rápidos (como videos o juegos), algunos niños pueden desarrollar una necesidad constante de “recompensa inmediata”, lo que impacta su capacidad para concentrarse o autorregularse.
Una realidad cada vez más presente en México
En muchas familias mexicanas, las pantallas se han convertido en una herramienta para entretener, calmar o distraer a los niños. Y aunque pueden ser útiles en ciertos momentos, especialistas coinciden en algo importante: no deberían sustituir el juego, la interacción ni el acompañamiento adulto.
Entonces… ¿están prohibidas? No necesariamente. La clave está en el uso adecuado. Organismos internacionales como la OMS recomiendan:
- Evitar pantallas en menores de 2 años.
- Limitar su uso en niños mayores.
- Priorizar siempre el juego libre, la interacción y el movimiento.
Más conexión real, menos pantalla
Los primeros años de vida son irrepetibles. Y aunque la tecnología forma parte de nuestra vida, el desarrollo de un bebé necesita algo más simple (y poderoso): miradas, voz, juego, contacto y movimiento. En Mi bebé y yo México creemos que informarse es el primer paso para tomar decisiones conscientes.
(Te interesa: Hábitos saludables para uso de pantallas)

















