Te puede interesar…
- Mi bebé y yo
- Noticias
- Famosa presentadora abre debate: “Echo de menos a muchas amigas que se han olvidado de ellas por ser madres”
Famosa presentadora abre debate: “Echo de menos a muchas amigas que se han olvidado de ellas por ser madres”
Una reflexión de la presentadora de 'Poco se habla' sobre la maternidad, la amistad y la identidad personal ha generado una intensa conversación en redes. Muchas madres se han sentido señaladas; otras, profundamente identificadas.
La maternidad cambia las rutinas, las prioridades, las conversaciones y, muchas veces, la forma en la que una mujer se relaciona consigo misma y con su entorno. Y precisamente sobre eso ha hablado Ana Brito, presentadora del podcast Poco se habla, en una conversación junto a Núria Casas, invitada del episodio.
En un fragmento compartido en redes, Brito reflexiona sobre algo que, según cuenta, le ocurre con algunas amigas que han sido madres: siente que ya no hablan tanto de ellas mismas, sino casi siempre de sus hijos. Un comentario que ha abierto un debate muy encendido entre quienes creen que pone sobre la mesa una realidad silenciada y quienes consideran que falta empatía hacia una etapa tan absorbente como la crianza. Juzga por ti misma:
Ver esta publicación en Instagram
Qué dice Ana Brito en el video
En el fragmento, Ana Brito explica que echa de menos a algunas amigas que se han convertido en madres porque, según su percepción, “se han olvidado de ellas”. La presentadora cuenta que, cuando les pregunta cómo están, muchas veces la respuesta gira alrededor de sus hijos: lo que hacen, lo que necesitan, lo que les pasa o cómo están ellos.
Brito insiste en que no lo dice desde la crítica y que entiende que pueda suceder, pero reconoce que le parece triste que una mujer pase a ocupar “un segundo plano” en su propia vida. En ese momento, Núria Casas asiente y refuerza la idea de que muchas madres acaban quedando relegadas dentro de su propio día a día.
La frase que más debate ha generado llega al final del video, cuando Brito resume su postura así: “Los amo porque son tus hijos, pero es que mi amiga eres tú”.
Con esa idea, la presentadora plantea que, después de hablar unos minutos de los niños, también le gustaría recuperar conversaciones sobre ellas: cómo están, qué sienten, qué les pasa, qué desean o qué echan de menos.
La polémica: muchas madres se han sentido juzgadas
El video ha generado una fuerte reacción en comentarios. Una parte de las usuarias ha criticado especialmente la contradicción que ven en el mensaje: que Ana Brito diga que “no lo critica”, pero al mismo tiempo califique la situación de “triste”.
Muchas madres han defendido que, cuando los hijos son pequeños, es completamente normal que la vida gire alrededor de ellos. Recuerdan que la crianza implica rutinas, horarios, cansancio, falta de sueño, responsabilidades constantes y, en muchos casos, muy poca red de apoyo.
Desde ese punto de vista, hablar de los hijos no sería “olvidarse de una misma”, sino hablar de la realidad que se está viviendo en ese momento.
También hay comentarios que señalan algo importante: a veces una madre no habla de otra cosa porque no tiene espacio para otra cosa. Su día puede estar ocupado por cuidados, trabajo, casa, escuela, pediatra, lactancia, noches interrumpidas o falta de tiempo personal. Para algunas, pedirles que “hablen de ellas” puede sonar injusto si nadie está ayudando a que puedan recuperar ese espacio.
Otras usuarias, sin embargo, sí han apoyado la reflexión de Brito. Algunas madres reconocen que también han sentido que la maternidad lo ocupaba todo y que, con el tiempo, echaron de menos hablar de sí mismas, de sus amigas, de sus planes o de cualquier tema que no tuviera que ver con los hijos. Para ellas, el mensaje no sería un reproche, sino una llamada a no desaparecer del todo dentro del rol de madre.
Entre los comentarios también aparece una idea muy repetida: esto no solo ocurre con la maternidad. Hay personas que hablan siempre de trabajo, de pareja, de viajes, de problemas familiares o de cualquier otro tema que ocupe mucho espacio en su vida. La diferencia es que, cuando se trata de hijos, el debate toca una fibra especialmente sensible.
Una conversación necesaria, pero con cuidado
La polémica demuestra algo evidente: hablar de maternidad nunca es neutro. Muchas madres llegan a esta etapa sintiéndose observadas, exigidas y juzgadas desde todos los lados. Si se entregan por completo a la crianza, pueden recibir el mensaje de que “se han perdido”. Si intentan conservar espacios propios, pueden sentir que se las acusa de no priorizar lo suficiente a sus hijos.
No es lo mismo decirle a una madre que “solo habla de sus hijos” que preguntarle con cariño: “¿Y tú cómo estás?”. No es lo mismo exigirle que vuelva a ser la amiga de antes que acompañarla en la mujer que es ahora, con sus cambios, sus cansancios, sus prioridades y sus necesidades.
La frase de Ana Brito ha molestado a muchas madres porque puede interpretarse como una crítica a una etapa vital muy demandante. Pero también ha conectado con otras mujeres que sienten que, en la maternidad, a veces cuesta seguir encontrando un espacio para una misma.
Ni madres invisibles ni madres juzgadas
Quizás el debate no debería estar en si una madre habla “demasiado” de sus hijos, sino en si tiene espacio, apoyo y confianza para hablar también de ella cuando lo necesita.
Hay madres que viven felices centradas en sus hijos durante una etapa. Hay madres que echan de menos su identidad anterior. Hay madres que solo pueden hablar de crianza porque es lo único que ocupa su día. Y hay madres que necesitan una conversación adulta, una cena con amigas o una pregunta sincera para recordar que siguen siendo mucho más que cuidadoras.
Todas esas vivencias pueden ser válidas.
Acompañar a una madre reciente no pasa por pedirle que sea como antes, ni por reprocharle que haya cambiado. Pasa por escucharla sin juicio, sostenerla sin exigir y recordarle, con ternura, que sus hijos importan muchísimo, pero ella también.

















