El impacto de la tecnología en los más pequeños

30 Mar 2026
El impacto de la tecnología en los más pequeños

Muchos padres se preguntan por qué, tras un día tranquilo, sus hijos estallan en una crisis emocional justo antes de dormir o al despertar.

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La respuesta no siempre está en el temperamento, sino en la higiene del sueño. Si bien cada niño es único y su conducta es distinta ante diferentes situaciones, hay hechos reales y comunes. No se trata de caprichos, hay razones biológicas que los justifican.
¿Sabías que 15 minutos de pantalla antes de dormir pueden quitarle a tu hijo hasta una hora de sueño reparador?"

"El "ladrón" de horas de descanso

Parece inofensivo: son tan solo 15 minutos de dibujos animados para "relajarse" antes de ir a la cama. Muchos utilizan este mecanismo para lograr establecer el sueño. Sin embargo, la ciencia es clara: ese breve lapso puede robarle a un niño hasta una hora de sueño reparador. ¿A qué se debe?, ¿es para tanto?

El cerebro tiene una "fábrica" (la glándula pineal) que empieza a trabajar cuando detecta oscuridad. Las tabletas y los móviles emiten luz azul, la cual bloquea la producción de melatonina, la hormona responsable de inducir el sueño. Sin ella, el cerebro permanece en un estado de "falsa alerta". El resultado no es solo que tardan más en dormirse, sino que la calidad de ese descanso no es buena, impidiendo que el sistema nervioso se restaure por completo.

Por otro lado, a un niño que le cuesta tanto soltar la tableta o se irrita después de usarla, tiene un fundamento claro y se llama efecto de la dopamina, una sustancia natural, un mediador químico. Se sintetiza principalmente en dos áreas profundas del cerebro (llamadas sustancia negra y área tegmental ventral) y lo que hace es generar placer inmediato pero que, al agotarse, deja al sistema nervioso en un estado de irritabilidad. Al apagar el dispositivo con contenido digital moderno (videos cortos, juegos con luces y sonidos constantes), el nivel de dopamina cae en picada y el niño no solo pierde el video, pierde su fuente de calma artificial, y su cerebro, cansado y sin herramientas para procesar ese vacío, reacciona con el berrinche o la pataleta. Por eso, el berrinche no es un acto de rebeldía, es un "choque de abstinencia" emocional. Su sistema nervioso está sobre estimulado y simplemente no sabe cómo volver a la calma por sí solo.

Dato clave: Un cerebro cansado tiene menos recursos para gestionar la frustración. La falta de sueño se traduce directamente en irritabilidad, impulsividad y falta de atención al día siguiente.

¿Cuál es la recomendación?

Para que los niños crezcan sanos, deben pasar menos tiempo sentados mirando pantallas y tener más tiempo para jugar y dormir mejor. La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda cero pantallas antes de los 2 años y un máximo de 1 hora (cuanto menos, mejor) entre los 2 y 5 años, con supervisión de personas adultas.
Además, la Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda apagar todas las pantallas al menos una hora antes de acostarse. No se trata solo de un consejo de crianza, es una recomendación de salud global. El cerebro infantil necesita oscuridad y calma para desarrollarse. Por ello, el "ayuno de pantallas" de al menos dos horas antes de dormir es la herramienta más eficaz para proteger su arquitectura cerebral y su equilibrio emocional.

Fuentes

Dra. Giselle Tornatore

DR. GISELLE TORNATORE
Médica pediatra especialista en salud social y comunitaria.
Salud.infantilhoy
Instagram. @salud.infantilhoy