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¿Más fácil con 10 que con uno? La experiencia de “Una locura de familia” que sorprende a muchas madres

20 Apr 2026
una locura de familia

Ana Iglesias, conocida en redes como Una locura de familia, donde comparte su día a día con más de 700,000 seguidores, relata esta experiencia en una entrevista concedida a ABC, de la que hacemos eco por el interés que puede tener para muchas madres.

Aunque hoy su familia es numerosa, lo cierto es que Ana Iglesias, la madre de 10 al frente de Una locura de familia, no partía de esa idea. Como muchas mujeres, imaginaba un futuro con dos hijos. Sin embargo, tras la llegada del primero, la experiencia de la maternidad hizo que, poco a poco, fueran ampliando la familia. Así lo ha contado en una extensa entrevista para ABC.

El crecimiento fue progresivo, hijo a hijo, lo que —según explica— les permitió adaptarse a cada etapa sin grandes rupturas. Aun así, lo más llamativo de su testimonio no es el número, sino cómo recuerda los comienzos.

Lejos de señalar las etapas con más hijos como las más complicadas, pone el foco en el principio. En concreto, en ese momento en el que muchas madres se quedan solas por primera vez con su bebé.

En su caso, lo recuerda como una etapa especialmente exigente: sin experiencia previa, con la sensación de no llegar a todo y sin encontrar tiempo para cubrir incluso sus propias necesidades básicas. Una vivencia que, en mayor o menor medida, muchas mujeres identifican en los primeros meses tras el parto.

Con el paso del tiempo, esa percepción fue cambiando. A medida que la familia crecía, también lo hacía la experiencia, y con ella, la capacidad de anticiparse, organizarse y tomar decisiones con más seguridad.

A partir de cierto momento —explica— las rutinas empiezan a asentarse, el día a día se estructura mejor y algunas tareas dejan de sentirse tan abrumadoras. Además, cuando los hijos crecen, pueden colaborar en pequeños gestos cotidianos, algo que también influye en la dinámica familiar.

Todo ello no elimina el cansancio, que sigue estando presente, pero sí cambia la sensación de control sobre el día a día.

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Fuente de la imagen: @unalocuradefamilia 

Cuando el primer bebé lo cambia todo

Más allá de este caso concreto, hay una idea que se repite en muchas experiencias de maternidad: el primer hijo supone un punto de inflexión difícil de anticipar.

No solo por el cambio de rutinas, sino también por la carga mental que implica. La responsabilidad es nueva, las dudas son constantes y la exigencia personal suele ser más alta.

Es habitual sentir que no se logra todo, que faltan horas o que cualquier imprevisto descoloca por completo la jornada. Incluso tareas sencillas pueden requerir más tiempo y energía de lo esperado.

Con el tiempo, sin embargo, muchas madres describen una evolución. La experiencia permite relativizar ciertas situaciones, ajustar expectativas y confiar más en el propio criterio.

No se trata de que la maternidad sea “más fácil”, sino de que cambia la forma de vivirla.

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Criar acompañada también cuenta

Otro de los factores que más influyen en la experiencia materna es el entorno.

Contar con apoyo —ya sea, obviamente, de la pareja, la familia o personas cercanas— puede marcar una diferencia importante, especialmente en las primeras etapas, cuando la adaptación es más intensa.

En el caso de Ana Iglesias, señala la implicación compartida en la pareja como uno de los pilares para sostener el día a día. No tanto desde un reparto rígido de tareas, sino desde una lógica más práctica: hacer lo que toca en cada momento.

Este tipo de organización, sumado a la experiencia acumulada y a una cierta flexibilidad, es lo que, según su relato, permite que todo funcione.

No hay una única forma de vivir la maternidad, ni un camino igual para todas. Algunas experiencias comienzan con seguridad, otras con dudas, otras con una sensación de desbordamiento difícil de explicar. Y todas son válidas.

Pero con el tiempo, muchas cosas se recolocan. Se aprende, se ajusta el ritmo y, poco a poco, lo que parecía inabarcable empieza a encontrar su lugar. Y eso, para muchas madres, ya es un gran paso.

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