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Investigadora desarrolla una prueba que podría detectar autismo desde el nacimiento
Detectar el Trastorno del Espectro Autista (TEA) en los primeros meses de vida podría cambiar por completo el futuro de muchos niños y sus familias.
- Un paso clave para detectar el autismo antes
- ¿Por qué es tan importante un diagnóstico temprano?
- Un dispositivo parecido a los que usan personas con diabetes
- Una investigación que reúne a varios expertos
- El objetivo: una prueba similar a la del talón
- Un avance que podría transformar el diagnóstico infantil
Actualmente, la mayoría de los diagnósticos se realizan hasta los 3, 4 o incluso 5 años, cuando las señales ya son más evidentes. Sin embargo, una nueva investigación busca adelantarse a ese momento.
Un equipo científico trabaja en el desarrollo de una prueba que podría identificar señales biológicas asociadas al autismo desde que el bebé nace, utilizando solo una pequeña muestra de sangre.
Un paso clave para detectar el autismo antes
El proyecto está liderado por la investigadora Tania García Mendiola, del Departamento de Química Analítica y Análisis Instrumental de la Universidad Autónoma de Madrid, quien junto con su equipo trabaja en dispositivos capaces de detectar biomarcadores relacionados con el TEA en recién nacidos.
Los biomarcadores son moléculas presentes en el organismo que pueden indicar la presencia o predisposición a ciertas condiciones o enfermedades.
La idea es que, mediante una pequeña gota de sangre, sea posible identificar si un bebé tiene mayor probabilidad de desarrollar este trastorno. Si este avance se confirma, podría abrir la puerta a un diagnóstico mucho más temprano que el actual.
¿Por qué es tan importante un diagnóstico temprano?
El Trastorno del Espectro Autista no tiene cura, pero detectarlo a tiempo puede marcar una gran diferencia en el desarrollo del niño. Cuando el diagnóstico se realiza de forma temprana, los especialistas pueden iniciar terapias e intervenciones que ayudan a mejorar habilidades de comunicación, aprendizaje y socialización.
Esto no solo beneficia al niño, sino también a las familias, que pueden recibir orientación y apoyo desde etapas muy tempranas.
Un dispositivo parecido a los que usan personas con diabetes
Para lograrlo, los investigadores trabajan en el desarrollo de biosensores capaces de identificar estos biomarcadores en sangre. La tecnología sería similar a los glucómetros que utilizan las personas con diabetes para medir sus niveles de glucosa.
Estos dispositivos funcionan detectando señales químicas en la sangre, pero en el caso del autismo el reto es mayor: los biomarcadores asociados al TEA se encuentran en concentraciones muy pequeñas, lo que hace más difícil detectarlos. Por ello, el equipo está utilizando nanomateriales y nanopolímeros, tecnologías avanzadas que permiten identificar moléculas incluso en cantidades muy bajas.
Una investigación que reúne a varios expertos
El proyecto es multidisciplinario y reúne a especialistas de diferentes áreas. Participan científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), expertos en polímeros, investigadores en micro y nanoelectrónica y médicos neuropediatras que ayudan a estudiar las características del autismo en pacientes infantiles.
Además, se analizan muestras biológicas como sangre y orina para comprobar si los dispositivos pueden detectar correctamente los biomarcadores.
El objetivo: una prueba similar a la del talón
Aunque la investigación todavía se encuentra en fase inicial, los científicos esperan que en el futuro esta tecnología pueda aplicarse como parte de las pruebas médicas que se realizan a los recién nacidos.
Una de las ideas es que, algún día, este análisis pueda integrarse en pruebas rutinarias como la conocida prueba del talón, que permite detectar diversas enfermedades en los primeros días de vida. Para lograrlo, aún se necesita tiempo, investigación adicional y financiamiento que permita desarrollar y validar la tecnología.
Un avance que podría transformar el diagnóstico infantil
Si este proyecto logra concretarse, podría representar un avance importante en la detección temprana del autismo a nivel mundial.
Para muchas familias, contar con herramientas que permitan identificar señales desde los primeros meses de vida significaría tener más tiempo para acompañar el desarrollo de sus hijos con terapias y apoyo especializado. Y en el mundo de la salud infantil, ese tiempo puede marcar una diferencia enorme.

















