Ácido fólico en el embarazo: ¿por qué es importante?
El ácido fólico, la vitamina B9, es esencial para el desarrollo del bebé, antes y durante el embarazo. Entre otras cosas, previene los posibles defectos del tubo neural del feto, afectando a la formación del cerebro y el sistema nervioso central. ¿Por qué es tan importante el ácido fólico durante el embarazo y qué alimentos son ricos en esta vitamina? ¡No te pierdas este artículo!
¿Qué es el ácido fólico y por qué es importante en el embarazo?
La falta de ácido fólico puede causar complicaciones como: Defectos del tubo neural. Labio leporino o paladar hendido. Bajo peso al nacer y partos prematuros. Complicaciones maternas como preeclampsia y aborto espontáneo. Posibles vínculos con TEA (trastorno del espectro autista) y TDAH.
El ácido fólico es la forma sintética del folato, una vitamina del grupo B que desempeña un papel clave en la formación del ADN y la producción de células. En el embarazo, sus beneficios incluyen:
- Prevención de defectos del tubo neural, como la espina bífida y la anencefalia.
- Desarrollo saludable de la placenta.
- Reducción del riesgo de preeclampsia, abortos espontáneos y bajo peso al nacer.
- Apoyo a la salud emocional materna, previniendo depresión posparto y otras patologías como la psicosis puerperal.
Ten en cuenta que, si al inicio del embarazo, las reservas de ácido fólico son escasas, durante el embarazo corren el riesgo de agotarse por completo. Esto conlleva el consiguiente peligro de provocar una anemia mefaloblástica.

¿Qué previene el ácido fólico durante el embarazo?
La falta de ácido fólico puede causar complicaciones como:
- Defectos del tubo neural.
- Labio leporino o paladar hendido.
- Bajo peso al nacer y partos prematuros.
- Complicaciones maternas como preeclampsia y aborto espontáneo.
- Posibles vínculos con TEA (trastorno del espectro autista) y TDAH.

¿Cuándo empezar a tomar ácido fólico?
La evidencia científica actual recomienda comenzar la suplementación con ácido fólico al menos tres meses antes de la gestación.
Es de especial interés la suplementación en mujeres que han utilizado anticoncepción combinada (píldora, anillo o parche), puesto que altera su metabolismo y es más probable estar en rango de deficiencia.
La suplementación con ácido fólico es clave en la etapa preconcepcional, puesto que corrige el estado de deficiencia que se calcula que padece el 85% de la población.
Durante el embarazo, se debe mantener la suplementación, especialmente en el primer trimestre, cuando el tubo neural del bebé se está desarrollando.
Por todos los beneficios que aporta el ácido fólico, la recomendación actual es mantener la suplementación todo el embarazo y la lactancia.
La dosis recomendada en mujeres de bajo riesgo es de 0,4 - 0,8mg diarios desde la etapa preconcepcional. Para mujeres de alto riesgo, la dosis puede aumentarse hasta 4mg.
Si vas a planear un embarazo, consulta con tu ginecólogo para que te proporcione información adicional.


Alimentos ricos en ácido fólico
A pesar de que es difícil cubrir los requerimientos solamente con la dieta, incorporar alimentos naturales ricos en folato es clave para mantener niveles adecuados de esta vitamina.
Aquí tienes una lista de los más destacados:
- Vegetales de hoja verde: espinacas, brócoli, col rizada.
- Legumbres: lentejas, garbanzos, chícharos.
- Frutas: naranjas, aguacates, fresas.
- Proteínas animales: hígado, yema de huevo, salmón.
- Otros alimentos: nueces, semillas y cereales fortificados.
Es importante que sepas que el ácido fólico es sensible al calor, por lo que es mejor consumir estos alimentos crudos o ligeramente cocidos.

Conclusión
El ácido fólico es un aliado imprescindible para la salud de la madre y el desarrollo del bebé. Suplementarse correctamente y llevar una dieta rica en alimentos naturales con folato puede marcar una gran diferencia en el curso del embarazo.
No olvides consultar con tu médico para personalizar tu plan.
