Te puede interesar…
- Mi bebé y yo
- Noticias
- Dosis cero: la medida urgente para bebés ante el sarampión
Dosis cero: la medida urgente para bebés ante el sarampión
Si tienes un bebé o un peque en casa, esto te interesa: en pleno brote de sarampión en México, las autoridades están adelantando una vacuna clave para los más chiquitos. Aquí te explicamos, sin tecnicismos, qué es la dosis cero, quién la necesita y cómo proteger a tu familia.
¿Qué está pasando con el sarampión en México?
El sarampión es mucho más contagioso de lo que muchas familias imaginan: se transmite por el aire y puede quedarse “flotando” un buen rato en espacios cerrados, incluso después de que la persona enferma ya se fue. En brotes, una persona puede contagiar a muchas otras si no hay buena cobertura de vacunación.
En México, el aumento de casos se ha relacionado con rezagos de vacunación que se arrastran desde los años de pandemia, algo que también se ha observado en otros países.

La “dosis cero”: qué es y por qué se adelantó
La dosis cero es una aplicación extra de vacuna contra sarampión (generalmente dentro de la triple viral SRP), dirigida a bebés de 6 a 11 meses cuando hay circulación activa del virus. La idea es darles una protección temprana en la etapa en la que pueden enfermarse más fuerte, aun cuando todavía no les toca su primera dosis “formal” del esquema rutinario.
¿La dosis cero sustituye las vacunas del calendario?
No. Y este punto es clave: la dosis cero no reemplaza el esquema regular. Después, tu bebé debe recibir sus dosis según la Cartilla, porque las vacunas aplicadas antes de los 12 meses pueden generar una respuesta inmune menor y por eso se repite el esquema para asegurar protección completa.
¿Quiénes deben vacunarse durante el brote?
Las estrategias de vacunación en brote suelen enfocarse en cortar cadenas de transmisión y cerrar huecos de cobertura. En términos prácticos, estos son los grupos más mencionados por autoridades y guías de vacunación:
1) Bebés de 6 a 11 meses
Son candidatos a la dosis cero como medida extraordinaria en brote (según indicación local y disponibilidad).
2) Niñas y niños a partir de 12 meses
El esquema de rutina contempla dos dosis: la primera al cumplir 12 meses y la segunda a los 18 meses (o a los 6 años, según año de nacimiento y lineamientos).
3) Peques con esquema incompleto (rezagados)
Si tu hija o hijo “se brincó” una vacuna o no tienes certeza, vale oro revisar Cartilla y ponerse al día cuanto antes.
4) Adultos jóvenes que no recuerdan su vacuna
Durante brotes, también se llama a completar esquemas en personas que no tienen comprobantes o no recuerdan su historial, especialmente si conviven con bebés o trabajan en entornos de alto contacto.
¿Dónde se aplica y qué llevar?
La vacunación se ofrece en instituciones públicas (por ejemplo, IMSS, ISSSTE y servicios estatales de salud). Lleva la Cartilla Nacional de Salud; si no la tienes, acude de todos modos para orientación y registro. Además, se han difundido líneas de información para ubicar módulos.
Señales de alarma: cuándo sospechar y buscar atención
Si hay fiebre alta, malestar intenso y aparece un sarpullido (manchitas) que se extiende, especialmente con tos o moqueo, no te esperes: busca atención médica y evita exponer a otros (guardería, visitas, salas de espera llenas).
La dosis cero es una medida preventiva para bebés de 6 a 11 meses en contexto de brote: ayuda a ganar tiempo y protección, pero no sustituye el esquema regular. Revisa la Cartilla, completa vacunas pendientes y, si tienes dudas, acércate a tu unidad de salud. En un virus tan contagioso, vacunar a tiempo es una de las decisiones más simples que más protege a tu familia.

















