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El video de un bebé que nace dentro de la bolsa amniótica intacta que está dejando a todos sin palabras
Un recién nacido ha llegado al mundo dentro de su bolsa amniótica intacta, en un parto velado o enmantillado. El video se ha hecho viral por lo impactante y emocionante de la imagen: durante unos segundos, parece que el bebé todavía no sabe que ya ha nacido.
Hay imágenes de parto que emocionan por su belleza. Otras sorprenden porque nos muestran algo que pocas veces podemos ver con tanta claridad. Y luego están esas escenas que parecen detener el tiempo: un bebé que llega al mundo todavía envuelto en la bolsa amniótica, protegido por las membranas y rodeado del líquido en el que ha vivido durante el embarazo.
Eso es lo que muestra el video que se ha viralizado en Instagram y que está generando miles de comentarios de asombro, ternura y curiosidad. En las imágenes, el recién nacido aparece dentro de su bolsa intacta, moviéndose suavemente, como si aún permaneciera en el vientre materno.
Es lo que se conoce como parto velado o parto enmantillado, un fenómeno muy poco frecuente que, cuando ocurre y queda registrado en video, resulta difícil de olvidar. ¡Pone la piel de gallina!
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El bebé que parece no saber que ya ha nacido
Una de las frases que más se repite al ver este tipo de nacimiento es que el bebé “todavía no sabe que ha nacido”. Y no es difícil entender por qué.
En el video, el recién nacido aparece completamente envuelto por la bolsa amniótica, esa estructura que lo ha protegido durante toda la gestación. Por eso la imagen impacta tanto: permite ver, durante unos segundos, algo muy parecido al pequeño universo líquido en el que el bebé ha vivido antes de nacer.
Entre las reacciones al video, muchas personas han expresado pura emoción: “Maravilloso”, “qué bonito” o “primera vez que veo algo así” son algunas de las respuestas que más se repiten. También hay madres que han compartido sus propias experiencias, contando que sus hijos nacieron de la misma manera o que ellas mismas llegaron al mundo “enmantilladas” hace décadas.
Y, junto al asombro, aparece una duda muy lógica: si el bebé ya está fuera, pero sigue dentro de la bolsa, ¿cómo respira?
La explicación está en que, hasta que se rompe la bolsa y el recién nacido empieza la transición a la vida fuera del útero, el bebé sigue dependiendo de la oxigenación que recibe a través de la placenta. Por eso, cuando ocurre un parto velado, los profesionales sanitarios rasgan suavemente las membranas en el momento adecuado para que el bebé pueda comenzar a respirar por sí mismo.
Aunque la imagen pueda impresionar, lo importante es que este tipo de nacimiento esté siempre atendido por un equipo experto, capaz de acompañar el parto o la cesárea con seguridad para la madre y para el bebé.
¿Qué es un parto velado o nacer dentro de la bolsa amniótica?
Un parto velado, también llamado parto enmantillado, “con toquilla” o “con el manto de la Virgen”, es aquel en el que el bebé nace con la bolsa amniótica íntegra, sin que esta se haya roto antes o durante el parto. Es decir, el recién nacido llega al mundo todavía protegido por las membranas y por el líquido amniótico en el que se ha desarrollado durante el embarazo.
- Es un fenómeno extremadamente infrecuente, ya que se calcula que ocurre aproximadamente en 1 de cada 80,000 nacimientos. Lo habitual es que la bolsa se rompa antes del parto, durante la dilatación o en el expulsivo, aunque también puede romperse de forma artificial si el equipo médico lo considera necesario.
- La bolsa amniótica cumple funciones fundamentales durante el embarazo: ayuda al desarrollo del bebé, amortigua presiones, contribuye a mantener la temperatura adecuada y protege al feto de infecciones. En un parto velado, esa protección acompaña al bebé incluso durante sus primeros segundos fuera del útero.
- Este tipo de nacimiento también puede darse en una cesárea, aunque tampoco es habitual. En ese caso, se habla de cesárea velada.
- Además de lo sorprendente de la imagen, el parto velado siempre ha estado rodeado de un halo especial. En muchas culturas se ha asociado con buena suerte, protección o incluso con creencias mágicas. De hecho, en los comentarios al video muchas personas recuerdan que sus madres o abuelas hablaban de los bebés nacidos “con manto” como niños especialmente afortunados.
- Mito o realidad, lo indiscutible es que se trata de un nacimiento muy poco frecuente y de una enorme belleza.
Una imagen que recuerda la fuerza de cada nacimiento
Cada parto es único y cada bebé llega al mundo a su manera. A veces, la vida se abre paso con intensidad; otras, lo hace con una delicadeza casi silenciosa, como en este caso, envuelta todavía en el mismo refugio que la protegió durante meses.
Ver a un bebé nacer dentro de su bolsa amniótica intacta emociona porque nos permite asomarnos, por unos segundos, al misterio del embarazo: ese universo líquido, cálido y perfecto en el que empezó todo.
También nos recuerda que no existe una única forma de parir, ni una única forma de vivir el nacimiento. Hay partos vaginales y partos por cesárea, partos largos y partos rápidos, partos soñados y partos que no salen como se esperaban. Todos merecen respeto, cuidado y acompañamiento.


















