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Un padre pone a prueba las 97 formas de hacer reír a un bebé y la reacción de su hijo lo dice todo
¿Existe una fórmula infalible para hacer reír a un bebé? Un joven padre ha decidido comprobarlo con su hijo Liam, siguiendo los trucos de un libro. Y el primer experimento no puede ser más divertido. ¿Funcionará?
Hacer reír a un bebé puede ser tan fácil como poner una cara graciosa, inventarse un sonido absurdo o repetir ese gesto que, por algún motivo que solo él conoce, le hace partirse de risa.
Pero ¿y si existieran nada menos que 97 maneras de conseguirlo?
Eso es precisamente lo que ha querido descubrir Pol Figols (@polfigols), un joven creador de contenido que comparte en redes sociales momentos de su día a día como padre.
Su nuevo reto consiste en probar, una a una, las propuestas del libro 97 formas de hacer reír a un bebé. Y, por supuesto, cuenta con un juez muy exigente: su pequeño Liam.
El primer experimento: un estornudo de lo más exagerado
En el video, Pol aparece sentado en el sofá junto a Liam, con el libro entre las manos y una misión: conseguir que su hijo se ría.
La primera prueba elegida es "El estornudo exagerado", un truco tan sencillo como hacer creer al pequeño que va a estornudar, alargando el sonido hasta terminar con un estornudo completamente teatral.
Pol sigue las instrucciones, llama la atención de Liam y pone en práctica su mejor interpretación.
¿El resultado? Una carcajada del pequeño que confirma que, al menos esta vez, el experimento ha sido todo un éxito. Y la celebración de su padre tampoco tiene desperdicio.
97 formas de hacer reír a un bebé: ¿funcionarán todas?
La idea surge de un libro publicado por la editorial Susaeta, que reúne casi un centenar de juegos y ocurrencias para despertar las risas de los más pequeños.
Entre sus propuestas hay juegos visuales, situaciones cómicas y pequeños trucos de magia. Porque, cuando se trata de divertir a un bebé, lo más sencillo puede convertirse en un espectáculo.
Y parece que Pol se ha tomado el reto en serio: entre sus publicaciones también encontramos una décima entrega de esta particular serie de experimentos.
La pregunta es inevitable: ¿conseguirá hacer reír a Liam con las 97 propuestas? Porque todos los que tenemos niños sabemos que lo que hoy les provoca una carcajada mañana puede dejarles completamente indiferentes.
¿Por qué a los bebés les hacen tanta gracia estas cosas?
Las expresiones exageradas, los sonidos inesperados y los juegos de repetición suelen divertir especialmente a los más pequeños.
A medida que crecen, los bebés empiezan a anticipar lo que va a ocurrir. Por eso, juegos como el clásico «¡cucú-tras!» pueden resultar tan divertidos: esperan que aparezcamos y disfrutan del momento de sorpresa.
Además, reír juntos es mucho más que pasar un buen rato. Estos momentos de juego favorecen la interacción, la comunicación y el vínculo afectivo entre padres e hijos.
Eso sí, cada bebé tiene su propio sentido del humor. Lo que hace reír a uno puede no funcionar con otro, y también influye su edad, su estado de ánimo o lo cansado que esté.
LAS ETAPAS DE LA SONRISA Y LA RISA EN BEBÉS
La felicidad también está en las pequeñas tonterías
A veces buscamos grandes planes, juguetes sorprendentes o actividades especiales para divertir a nuestros hijos. Y entonces llega un estornudo fingido, una trompetilla o un baile ridículo, nos recuerda algo muy sencillo: muchas de las mejores risas nacen de momentos cotidianos compartidos.
Por supuesto, criar a un niño feliz implica mucho más que hacerlo reír. También necesita sentirse querido, seguro, escuchado y acompañado, incluso en los días en los que no hay tantas sonrisas.
Pero esos ratitos de juego, complicidad y carcajadas tienen algo maravilloso: no necesitan preparación, apenas cuestan nada y muchas veces terminan convirtiéndose en recuerdos inolvidables.
Y si para conseguir una de esas carcajadas tenemos que estornudar como un dibujo animado, hacer de payaso en mitad del salón o perder por completo la dignidad... ¡pues se hace!
Porque hay pocas cosas tan contagiosas como la risa de un niño. Y pocas que nos hagan tan felices.


















