¡Da a luz por primera vez a los 62 años! ¿Cómo lo consiguió?

5 Oct 2026
madre 62 anos primera vez

El nacimiento de un bebé en Argentina ha llamado la atención por la edad de su madre y ha vuelto a poner sobre la mesa un debate que mezcla avances médicos, riesgos del embarazo y decisiones personales

Mabel tiene 62 años y acaba de ser madre por primera vez. El nacimiento tuvo lugar en San Nicolás, una provincia de Argentina, en Buenos Aires. Su hijo, David, nació por cesárea en el Hospital San Felipe con un peso de 2.750 kilos y, según explicó la propia madre tras el parto, se encontraba en buenas condiciones.

La edad de Mabel convirtió rápidamente su historia en noticia. No tanto porque sea imposible llevar un embarazo a esa edad, sino porque se trata de una situación muy poco frecuente y que, en la práctica, requiere recurrir a técnicas de reproducción asistida.

¿Cómo consiguió quedar embarazada a los 62 años?

El embarazo se logró mediante fecundación in vitro, según han confirmado distintos medios argentinos y los especialistas que han comentado el caso.

En mujeres que ya han pasado la menopausia, un embarazo puede lograrse mediante reproducción asistida utilizando óvulos donados y preparando previamente el endometrio para que pueda producirse la implantación del embrión.

Ese matiz es importante: una cosa es la capacidad de producir óvulos propios y otra distinta, la capacidad del organismo para llevar adelante una gestación.

La utilización de óvulos de una donante más joven puede reducir algunos de los riesgos genéticos asociados a la edad del óvulo, pero no elimina los riesgos relacionados con el hecho de gestar a una edad muy avanzada.

¿Es posible llevar un embarazo después de los 60?

Sí, es posible, aunque estos casos son excepcionales. La medicina reproductiva permite actualmente conseguir embarazos en edades en las que la concepción natural ya no sería posible. Sin embargo, las sociedades científicas advierten de que los riesgos obstétricos aumentan a medida que avanza la edad materna.

Entre las complicaciones que aparecen con mayor frecuencia se encuentran la hipertensión, la preeclampsia, la diabetes gestacional, el parto prematuro, determinadas complicaciones placentarias, la necesidad de cesárea o problemas de crecimiento fetal.

Los especialistas consultados en la información original también señalan que el riesgo no depende únicamente de la edad: el estado cardiovascular, metabólico y general de la mujer es clave a la hora de valorar un embarazo.

La edad del óvulo y la edad de la madre no son lo mismo

Cuando se emplean óvulos procedentes de una mujer más joven, disminuye el riesgo de algunas alteraciones cromosómicas ligadas al envejecimiento ovárico. Sin embargo, la mujer que lleva el embarazo sigue teniendo 62 años.

Por eso, aunque la donación de óvulos permita superar una parte del problema reproductivo, el embarazo continúa exigiendo al sistema cardiovascular, al metabolismo y al útero de la mujer gestante.

Ese es el motivo por el que los médicos diferencian entre conseguir el embarazo y valorar los riesgos de mantenerlo durante nueve meses.

¿Existe una edad máxima para someterse a reproducción asistida?

No existe un único límite universal; cada país regula de forma diferente el acceso a los tratamientos y los propios centros de reproducción asistida pueden establecer criterios médicos adicionales.

En Argentina, existen límites de edad para determinados tratamientos de reproducción asistida financiados o regulados dentro del sistema sanitario, por lo que el caso de Mabel no permite concluir, solo con la información publicada, en qué condiciones concretas se realizó el procedimiento.

Los especialistas citados por el diario La Nación explican además que, en la práctica clínica, muchos centros desaconsejan iniciar tratamientos a edades muy avanzadas debido al aumento de los riesgos maternos y fetales.

Un caso que ha dividido opiniones

No existe una encuesta que permita hablar de una opinión pública mayoritaria, pero en torno a este tipo de casos suelen aparecer dos posiciones muy claras.

Por un lado, están quienes defienden que la decisión de ser madre pertenece a cada mujer y que no debería juzgarse únicamente en función de la edad. Desde esta perspectiva, lo importante sería valorar individualmente su estado de salud, su entorno familiar y su capacidad para cuidar al niño.

Algunos especialistas consultados en Argentina también han defendido esa idea: una mujer sana de edad avanzada no presenta necesariamente el mismo riesgo que otra con hipertensión, diabetes u otras enfermedades previas, y la decisión debe analizarse caso por caso.

En el lado contrario, quienes cuestionan estos embarazos ponen el foco principalmente en dos aspectos:

  • El primero es médico: cuanto mayor es la edad de la gestante, mayor es la probabilidad de que aparezcan determinadas complicaciones durante el embarazo, el parto o el posparto.
  • El segundo tiene que ver con el futuro del niño. Algunas voces plantean si la edad de los progenitores debería formar parte de la valoración previa a un tratamiento de reproducción asistida y hasta qué punto debe tenerse en cuenta la red familiar que acompañará al menor a largo plazo.

Son cuestiones que también aparecen entre los especialistas entrevistados sobre este caso y que forman parte del debate bioético actual sobre los límites de la reproducción asistida.

Un nacimiento excepcional en una realidad cada vez más frecuente

Los embarazos a los 62 años siguen siendo extraordinarios, pero el contexto en el que se producen es cada vez menos excepcional.

La maternidad se retrasa en numerosos países y, al mismo tiempo, las técnicas de reproducción asistida permiten ampliar unas posibilidades reproductivas que hace unas décadas eran impensables.

El caso de Mabel muestra precisamente esa nueva realidad: la medicina puede hacer posible un embarazo a edades muy avanzadas, aunque eso no significa que desaparezcan los riesgos ni que exista una respuesta sencilla sobre dónde debería estar el límite.

Por ahora, en su caso concreto, el dato esencial es mucho más sencillo: David nació, madre e hijo evolucionaron favorablemente y una historia poco frecuente volvió a abrir una conversación que la medicina y la sociedad todavía siguen abordando.

* Fuente de la imagen: Redes Sociales

Elena RuizElena Ruiz
Periodista especializada en parenting, infancia y crianza

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