La maternidad transforma el mundo en un espacio donde cada detalle importa. En medio del ritmo acelerado de los días, los momentos que realmente dejan huella suelen ser los más simples: mezclar ingredientes, compartir risas en la cocina, y crear algo dulce que se convierta en tradición.
La dulzura no solo está en los postres, sino en la oportunidad de crear juntos. Y la creatividad, cuando se vive en familia, se vuelve un puente emocional que fortalece vínculos, despierta la imaginación y deja recuerdos que perduran.
Crear algo dulce tiene un efecto casi terapéutico: reduce el estrés, fomenta la conexión y abre espacios de diálogo. Para los niños, participar en estas actividades refuerza su autoestima, les da un rol importante dentro del hogar y les permite expresar su personalidad. Un postre puede ser más que un antojo; puede convertirse en una excusa para detener el tiempo y reconectar en familia.
En la cocina, los pequeños descubren un mundo de colores, texturas y recetas sencillas que invitan a crear momentos juntos. En medio de esa exploración aparece D’Gari como un aliado que facilita experimentar sin complicaciones, permitiendo que cada preparación se convierta en un espacio para imaginar, jugar y compartir.
Del otro lado, en la repostería casera encuentras un aliado clásico en REXAL® polvo para hornear. Desde panqués suaves hasta galletas esponjositas, Rexal facilita que las mamás puedan compartir con sus hijos esas recetas que pasan de generación en generación, donde el sabor y el amor son protagonistas.
Detrás de cada gelatina, cada galleta o cada pastel, hay historias: manos pequeñas que ayudan a mezclar, voces que preguntan “¿ya está listo?”, risas cuando algo no sale perfecto y abrazos cuando por fin se comparte el resultado.
Estas actividades son oportunidades para enseñar valores esenciales: perseverancia, orden, paciencia y orgullo por lo hecho en casa.
Los postres se acaban en un instante, pero lo que realmente perdura es la emoción de haber creado algo juntos: la primera vez que mezclaron ingredientes, el sonido de los moldes llenándose o la sorpresa al ver un postre terminar de cuajar.
Cuando la familia cuenta con aliados como D’Gari y Rexal, preparar algo rico se convierte en una experiencia sencilla y cercana, donde cada paso suma a esos momentos que, sin buscarlo, se vuelven parte de la historia familiar.
Dificultad: baja
Porciones: 8
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 10 minutos
Para el capeado:
2 Cucharadas de REXAL® polvo para hornear
1 Cucharadita de bicarbonato de Sodio Promesa®
1 Taza de Harina de trigo
2 Huevos
1/2 Taza de Leche
2 Cucharadas de Azúcar
1 Pizca de Sal
Aceite para Freír cantidad suficiente
Para las banderillas:
4 Plátanos Tabasco
8 Palillos de Brocheta
Paso 1
Pela y parte en dos los plátanos tabasco, introduce un palillo de brocheta.
Paso 2
Cierne la harina y mezcla con REXAL polvo para hornear, azúcar y sal. Incorpora la leche y los dos huevos, mezcla hasta tener una consistencia uniforme.
Paso 3
Calienta el aceite en un recipiente profundo y cuando esté en su punto, introduce las banderillas de plátano en el capeado, escurre el exceso y fríe. Deja dorar ligeramente y escurre.
Paso 4
Acompaña con Jarabe para Malteada D’Gari sabor Chocolate, nuez picada y grajeas de colores.
Puedes congelar los plátanos antes de capear.
El desarrollo cerebral de un niño es un proceso acelerado y extraordinario que ocurre desde el embarazo y continúa durante los primeros años de vida. Durante este periodo, el cerebro forma conexiones esenciales para el aprendizaje, el lenguaje, la memoria, la motricidad y las habilidades emocionales.
Una nutrición adecuada no solo impulsa este crecimiento, sino que también determina la calidad de las conexiones neuronales que acompañarán al niño durante toda su vida.
Los nutrientes clave para un cerebro en desarrollo
El DHA es uno de los pilares del desarrollo cerebral. Forma parte de la estructura de las neuronas y favorece la comunicación entre ellas.
Indispensable para llevar oxígeno al cerebro y apoyar la formación de neurotransmisores.
Un nutriente esencial para la formación de la memoria y el desarrollo del hipocampo.
El zinc interviene en la comunicación neuronal y en la maduración del sistema nervioso.
Participan en la producción de energía cerebral y en la formación de neurotransmisores.
Durante los primeros dos años de vida, el cerebro alcanza más del 80% de su tamaño final. Por ello, introducir alimentos ricos en nutrientes, ofrecer una dieta colorida y evitar ultraprocesados es fundamental.
La lactancia materna, cuando es posible, también contribuye con nutrientes esenciales como DHA y colina, además de favorecer el vínculo afectivo entre mamá y bebé.
Encontrar opciones dulces que sean ligeras, frescas y sin azúcar puede ser un reto, especialmente cuando buscamos algo rico para después de las comidas. Estas mini roscas de gelatina sin azúcar son ideales para disfrutar un antojo sin culpa: coloridas, refrescantes y con la suavidad característica de las gelatinas D’Gari® Sin Azúcar.
Su presentación individual las convierte en un snack práctico para cualquier momento del día, y su combinación de sabores —piña y chocolate blanco— ofrece un equilibrio perfecto entre frescura y cremosidad.
Dificultad: Fácil
Porciones: 12
Tiempo de preparación: 40 minutos
Tiempo de refrigeración: 3 horas
1 caja de Gelatina D’Gari® Sin Azúcar sabor Piña
1 caja de Gelatina D’Gari® Sin Azúcar sabor Chocolate Blanco
3 tazas de agua
3 tazas de leche light
2 tazas de piña en cubos
Disuelve la gelatina D’Gari® Sin Azúcar sabor Piña en 3 tazas de agua, siguiendo las instrucciones del empaque.
Vierte la mezcla en mini moldes de rosca y refrigera durante 1 hora o hasta que esté firme.
Disuelve la gelatina D’Gari® Sin Azúcar sabor Chocolate Blanco en 3 tazas de leche light.
Deja enfriar sin que cuaje.
Vierte la gelatina de chocolate blanco sobre la capa de piña y refrigera por 2 horas o hasta que ambas capas estén completamente cuajadas.
Desmolda cada mini rosca y coloca cubitos de piña al centro para darles un toque fresco y natural.
Para lograr una consistencia más firme, puedes añadir grenetina extra a la mezcla. Consulta nuestra nota para conocer el procedimiento recomendado.
El embarazo es una etapa en la que el cuerpo de la mujer experimenta cambios profundos: la piel se estira, las articulaciones cargan más peso y los tejidos requieren mayor soporte. En este proceso, el colágeno —una proteína clave para la elasticidad y la fortaleza de la piel, los músculos y los ligamentos— juega un papel fundamental.
Durante la gestación, una alimentación equilibrada ayuda al cuerpo a producir el colágeno que necesita. Aunque cada caso es distinto y siempre debe consultarse con un profesional de la salud, conocer cómo funciona esta proteína puede ayudar a tomar mejores decisiones de cuidado personal.
La piel se expande constantemente durante el embarazo, especialmente en la zona del abdomen, senos y caderas.
El colágeno es esencial para mantener elasticidad, hidratación y resistencia, por lo que un consumo adecuado de alimentos que apoyen su producción puede contribuir al cuidado de la piel.
Aunque no evita por completo la aparición de estrías, una buena nutrición y hábitos de hidratación pueden favorecer una piel más flexible y con mejor recuperación.
El peso adicional en esta etapa puede generar mayor presión en rodillas, caderas y espalda baja.
El colágeno está presente en cartílagos, tendones y ligamentos, y una alimentación que favorezca su síntesis puede contribuir al bienestar articular y a mayor estabilidad física en el día a día.
Muchas mujeres experimentan cambios en el cabello y uñas durante el embarazo. El colágeno contribuye a:
Combinado con vitaminas y minerales de una dieta equilibrada, puede ayudar a mantener la apariencia y estructura del cabello.
La gelatina —uno de los derivados más conocidos del colágeno— es una forma sencilla y accesible de incluir esta proteína en la alimentación diaria.
Aunque su aporte es moderado, puede complementar una dieta variada, especialmente si se combina con otros alimentos ricos en aminoácidos esenciales como:
Además, la gelatina suele ser suave, de fácil digestión y bien tolerada, lo que la convierte en un snack práctico durante el embarazo, especialmente en días de baja energía o digestiones delicadas.
Más allá de beneficios estéticos, el colágeno apoya estructuras internas del cuerpo materno que se adaptan para sostener al bebé en crecimiento.
Una buena alimentación favorece la producción natural de colágeno y ayuda al organismo en este proceso de transformación.
El colágeno cumple un rol importante durante las distintas etapas del embarazo, ya que forma parte de la estructura de la piel, los tejidos y las articulaciones. Su presencia contribuye al bienestar general del cuerpo materno conforme este se adapta a los cambios propios de la gestación. Incluir alimentos como la gelatina dentro de una alimentación equilibrada puede ser una forma sencilla de apoyar su ingesta natural.
Un postre ligero, elegante y lleno de frescura
Si buscas una opción dulce, sin azúcar y perfecta para consentirte sin culpa, estas copas de gelatina combinan la acidez de la toronja con la suavidad del chocolate blanco en una presentación elegante y refrescante. Preparadas con Gelatina D’Gari Sin Azúcar®, son ideales como postre después de la comida o para una reunión especial. Además, su montaje en capas les da un efecto visual espectacular que encantará a todos.
Dificultad: Fácil
Porciones: 8
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de refrigeración: 3 horas
Prepara la Gelatina D’Gari Sin Azúcar sabor Toronja con 3 tazas de agua, siguiendo las instrucciones del empaque. Deja enfriar a temperatura ambiente.
Prepara la Gelatina D’Gari Sin Azúcar sabor Chocolate Blanco con 3 tazas de leche, siguiendo las instrucciones del empaque. Deja enfriar a temperatura ambiente.
Vierte una capa de gelatina de Chocolate Blanco en vasos individuales y refrigera durante 30 minutos.
Una vez firme, agrega una capa de gelatina de Toronja. Refrigera 30 minutos y repite el proceso de capas alternadas hasta llenar el vaso o terminar con la mezcla.
Con las 4 o 5 capas ya cuajadas, decora cada copa con un gajo de toronja y un toque de granola sin azúcar.